sábado, 20 de enero de 2007

Primer Umbral - Morphobis : 3 años antes...

Morphobis: 3 años antes

(Original de Juan Martinez y Eduardo Sura, Versión inédita)

(... y La Tierra algún día se estremecerá, no por las ideas de grandes genios, sino por los ecos que vienen de las estrellas, y el mayor de los ciclos será completado.)

Martes 26 de Febrero (00:53:3224)

¿Qué es el alma? Soy yo. Yo soy mi propia alma; ¿Cómo podría afirmar lo contrario? Negarlo daría lugar a una paradoja. Estoy en un dilema.

Los animales no se hablan a sí mismos. ¿Por qué? No poseen conciencia de lo que ocurre en sus mentes. Para eso hace falta tener una superestructura neuronal que solo los seres humanos poseemos. Eso es lo que nos diferencia de la fauna inferior.

Si no pudiera cuestionar mis propios pensamientos no podría actuar de manera voluntaria; luego, sería una marioneta de los procesos inconscientes de mi cerebro. Lo que llamamos para nosotros mismos sentimientos, para los animales les denominamos instintos. Son lo mismo. Representan los procesos más rápidos en nuestro cerebro, son nuestra única esperanza de supervivencia en situaciones de peligro. Si los seres humanos no nos dejamos llevar por nuestros instintos, entonces somos diferentes de los animales. ¡¡¡Pero nosotros también poseemos instintos!!! ¡Justo como ellos! Debe haber algo que los frena.

¡Sí lo hay! Cuando me dejo llevar por mis sentimientos, cuando golpeo a alguien sin pensar, cuando lloro, cuando amo, cuando temo, siempre, ¡Siempre está presente esa voz! Esa que habla dentro de mi cabeza. La que ahora mismo suena dentro de la tuya, repitiendo lo que lees, escuchas o reflexionas. Es tu conciencia verbal.

Pero además, ambos contamos con una conciencia visual!. Las imágenes recogidas por tus ojos no son proyectadas en una pantalla, como pareces pensar. ¿Alguna vez te has preguntado cómo captas la imagen de lo que hay a tu alrededor? ¿Te has dado cuenta de que muchas veces tus ojos te engañan? Eso significa que lo que crees ver no es exactamente la información fotónica que captan tus ojos. Esa imagen de un perro echado en la acera frente a ti no es más que la interpretación que tu cerebro da a tu entorno a partir de la información recolectada por tus sentidos.

Hay muchos tipos distintos de conciencia. Si los unes a todos tienes... ¡¡¡Adivina qué!!! ¡Te tienes a ti mismo! Tú eres esa voz que nadie más oye, ese espectador tras la pantalla de tus ojos, el oyente de la sinfonía de las cosas. Tú eres tú incluso sin tomar en cuenta a tu cuerpo. El problema es que las conciencias no existen sin que antes exista tu cerebro, y este no puede vivir sin el resto de tu cuerpo. Por lo tanto tú eres tú y tu cuerpo. Si no contaras con las conciencias no tendrías noción de tu propia existencia. Las señales recibidas por tus sentidos serían interpretadas, analizadas y respondidas por tu cerebro y en milésimas de segundo estarías actuando según tus neuronas ordenasen.

El ser humano inventó mitos para describir la vida eterna, ya que nunca fue capaz de imaginarse a sí mismo desprovisto de toda conciencia. Ahora veo que este es el mismo estado en que se encuentran todos los animales. Ellos no tienen esta voz que soy yo; ellos carecen de un “yo”; nunca sabrán que son lo que son: sufren dolor, pero no son conscientes de él. Se aparean, pero solo por complacer una necesidad. Sonríen, pero solo para agradar... Creo que ahora sí puedo imaginar cómo se siente estar muerto. (00:55:4708)

(Grabación n°3286A- α, Galería 490- Ψ; Sector 3-36B, 26/02/2022)